Hamilton sigue ganando. Mclaren se hunde

Hamilton sigue ganando. Mclaren se hunde

La vida sigue igual en la Fórmula 1. Si el año 2014 terminó con un dominio absoluto del equipo Mercedes sobre sus rivales, 2015 ha empezado igual en el Gran Premio de Australia: dominando los entrenamientos y doblete en carrera con Hamilton primero y Rosberg segundo. Y el tercero, Vettel, a más de 30 segundos de distancia. Un vacío que parece muy difícil que pueda contrarrestarse a lo largo del curso.

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El desarrollo de la carrera fue el previsto. Sin sorpresas en la salida, los dos Mercedes pusieron tierra de por medio desde la primera vuelta con un ritmo avasallador, 1 segundo por vuelta más rápido que sus perseguidores, y con la sensación de guardarse todavía algo de velocidad si fuera necesaria y sin tener que recurrir a exprimir sus motores. Con esa ventaja, la carrera se convirtió en un mano a mano entre Rosberg y Hamilton. Un mano a mano sin riesgos, guardando las distancias( alrededor de 2 segundos) y sin que Nico Rosberg atacara decididamente en ningún momento al campeón británico, que acumula 7 victorias en los últimos 8 grandes premios.

Ante este dominio de Mercedes, el panorama del resto de la parrilla se oscurece bastante. Williams sigue siendo una de las referencias( con Felipe Massa cuarto en Australia) en cuánto a nivel competitivo del coche y Ferrari ha dado un paso adelante importante este año. Este año parece que sí han construido un coche más rçapido y efectivo demostrando que las buenas sensaciones de la pretemporada eran correctas. Vettel fue tercero en Australia por delante en la carrera normal, al estar los Mercedes en otra dimensión. Una mejora que no amenaza a Mercedes pero que ha devuelto la sonrisa al equipo italiano.

Mención aparte merece la actuación de Carlos Sáinz. En su debut en la Fórmula 1 a bordo de su Toro Rosso quedó en octava posición, misma posición que en los entrenamientos, dando muestras de consistencia y regularidad al volante y que podría haber terminado más arriba si no llega a ser por la pifia de los mecánicos al apretar una tuerca en el coche. Tenemos piloto para rato si mantiene esta fiabilidad.

Luego tenemos el desastre de Mclaren. Con la ausencia de Fernando Alonso en Australia, por precaución médica después de su accidente en Montmeló, el horizonte de Mclaren en el primer Gran Premio de la temporada se presentaba muy oscuro. Y se cumplieron los pronósticos. Últimos en los entrenamientos y últimos en carrera a 30 segundos del penúltimo y a dos vueltas de los primeros. Kevin Magnussen ni siqueira salió el domingo en carrera al tener problemas en su motor en la vuelta de formación y Jenson Button sufrió un calvario para llevar el coche a la meta con un mejor tiempo en carrera casi 5 segundos peor que los Mercedes. Terminaron 11 coches la carrera. Button fue el número 11. Mucho trabajo el que le queda por delante en Mclaren-Honda tanto en fiabilidad como en velocidad. La travesía de Button constituye la única buena noticia hasta ahora del equipo de Fernando Alonso. Y un pequeño milagro. En todos los tests previos no habían podido rodar más de 12 vueltas seguidas. En la carrera del domingo completaron el total de las 58 vueltas cuando casi nadie pensaba que podrían conseguirlo. Con toda esa información obtenida, disponen de muchos datos para mejorar el rendimiento futuro del coche. Falta les hace.

Queda en el ambiente una sensación inquietante. Visto el funcionamiento del Mclaren. ¿ Se habrá vuelto a equivocar Fernando Alonso en la elección de equipo?. Todo indica que el piloto asturiano reaparecerá en Malasia pero sufrirá como Button. Al menos hasta llegar a Europa no parece que el coche pueda mejorar mucho. El director de equipo, Eric Boullier, lo ha vuelto a poner de manifiesto este mismo fin de semana en Australia. Vienen tiempos difíciles.

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