Fútbol español: resumen de la jornada del sábado

Fútbol español: resumen de la jornada del sábado

Se hace extraño escribir de un partido de fútbol de esta  jornada de la Liga BBVA que no sea el gran clásico del fúbol español que se diputará el próximo lunes, pero el resto de equipos de la liga española también juegan. Y algunos maravillosamente bien por cierto.

Es el caso del Villarreal, que de la mano de Garrido -ese entrenador que está acaparando bastante foco mediático de un tiempo a esta parte- ha recuperado el mejor tono del equipo, el que en la época de Pellegrini les llevó a jugar una semifinal de la Champions y casi alcanzar la final, de no haber fallado el gran Juan Román Riquelme aquella pena máxima en el último suspiro de la eliminatoria jugada contra el Arsenal de Henry. Le metió tres al colista sin despeinarse con dos auténticos golazos marca de la casa: un zapatazo a la escuadra desde fuera del área de Marcos Senna y una sutil vaselina ante la salida del portero maño de Nilmar, de factura similar a la que le clavó a Valdés no hace tanto en el Camp Nou. Lo dicho, tres puntos más al zurrón y siguiendo la estela de los líderes.

Golazo de Senna

Tampoco se baja de la zona Champions de la Liga de Fútbol Profesional el Espanyol de Pochettino. En un gran partido, intenso y disputado como pocos, le metió mano al Atlético en el Calderón. Una preciosa volea de Osvaldo cerca del final fue la puntilla al equipo de Quique Sánchez Flores, quien perdió los estribos en la banda y acabó expulsado. Pese a que el equipo de la capital de España puso más juego durante más minutos que su rival (con un inconmensurable Agüero, que vistos sus gestos ante los goles rivales, en mi opinión empieza a cansarse de ser siempre el mejor de su equipo y el que tire del carro), fue el jovencísimo equipo espanyolista el que se llevó el gato al agua. Llevamos diciendo que el Espanyol está haciendo las cosas bien desde hace bastante tiempo y habrá que comprobar si sus chavales aguantan la presión hasta el final.

Por último, en el partido de en medio, el Getafe dio la, relativa, campanada y ganando 3 a 1 en el Pizjuán metió al Sevilla (y a su presidente) en problemas, si es que alguna vez había salido de ellos en lo que llevamos de temporada. Es el equipo de Míchel uno de los equipos más irregulares que se recuerdan: puede ganar a cualquiera, en su estadio o en el del contrario, pero también puede caer hasta con el más flojo de sus rivales. No se entiende muy bien el porqué, pero Míchel, que estaba sentenciado en el descanso, sólo consigue motivar a sus jugadores en determinadas circunstancias. Le queda trabajo al técnico madrileño como le queda trabajo a su homólogo del Sevilla. Cierto es que con Manzano el equipo parece que está algo mejor, pero todavía está lejos, muy lejos, del nivel que se le supone a una plantilla  diseñada en principio para codearse con Barça y Real Madrid.

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