Tags Posts taggeados en "Cristiano Ronaldo"

Cristiano Ronaldo

Estamos en el tramo final de temporada y cualquier descuido puede resultar definitivo en las aspiraciones de los equipos que participan en la Liga de fútbol. Ya sea en aquellos que luchan por el título, por entrar en competiciones europeas o los que quieren evitar el descenso a la Segunda división. Y en muchas ocasiones con partidos de ambas ligas jugándose al mismo tiempo y con un calendario apretado con jornada entre semana incluido.

16634943285_b2930a533e_z

El Atlético de Madrid, tercero en la Liga, ha tenido dos partidos similares esta semana. Frente al Córdoba fuera de casa y ante la Real Sociedad en el Calderón y ambos tuvieron un guión similar. Los rojiblancos se adelantan en el marcador en los primeros 5 minutos y al poco anotan el segundo gol. A partir de ahí, control total del partido y de la situación sin dejar apenas resquicio a las oportunidades del rival. El equipo junto y sin un desgaste excesivo: blindaje a la más pura doctrina Simeone. Han recuperado la tercera posición frente al Valencia, tan importante al dar acceso directo a la Champions sin eliminatoria previa en verano.

El Barcelona sigue lider con 4 puntos de ventaja sobre el Real Madrid transmitiendo sensaciones contradictorias. Goleando al Almería 4-0 en el Camp Nou sin realizar un partido brillante, con Neymar de suplente, y sufriendo para vencer 0-1 al Celta de Vigo con gol del defensa francés Mathieu para salir del atasco. Mal partido del Barcelona, dominado en la primera parte por el juego alegre y fluido del Celta. Pero, nuevamente, una jugada táctica a balón parado, como en el clásico ante el Real Madrid, sirve para desatascar un partido complicado y difícil.

Ésa es una de las principales características del nuevo juego que Luis Enrique está inculcando al Barcelona. Sin perder del todo la esencia del juego culé, toque y posesión de balón, ha ido incorporando nuevos elementos para poder responder con otras alternativas: repliegue para salir al contragolpe aprovechando la rapidez del tridente ofensivo Neymar, Luis Suárez y Messi más el dominio táctico del juego a balón parado. Complementos para cuando el buen juego y las estrellas no sean suficientes para ganar. En resumen, ser competitivos cuando se juega mal.

Por otro lado, el Real Madri sigue con su mejoría en los resultados y en su juego. Con la vuelta de los lesionados Modric y el colombiano James Rodríguez el juego es más vertical y ante el Granada masacraron la portería rival con un escandaloso 9-1, con 5 goles de Cristiano Ronaldo en el Domingo de Resurreción que vuelve a ser una máquina goladora, y con victoria en Vallecas ante el Rayo por 0-2 después de una mala primera parte con dominio rayista y una buena actuación de Iker Casillas.

Con Ronaldo jugando cada vez más como delantero sin sus clásicas carreras por la banda y con James entonado después de estar lesionado dos meses, el Real Madrid encara la parte definitiva de la temporada con el debate si es mejor jugar con Isco o James. La política de juego obligatorio por decreto de los 3 delanteros( Benzema, Bale y Ronaldo) descompensa al equipo en el centro del campo sufriendo ante rivales de mayor entidad. Isco aporta toque, pausa y control del balón gracias a su calidad pero con James se gana en verticalidad, transiciones rápidas, gol y asitencias al espacio para aprovechar la velocidad de los delanteros. Difícil resolución de la ecuación para Ancelotti. Salvo lesión de algunos de los implicados( Bale sigue con molestias en el pie). La siguiente prueba de fuego será la eliminatoria de cuartos de final de la Champions ante el Atlético de Madrid la semana que viene. Un rival que le tiene tomada perfectamente la medida.

Un clásico entre Barcelona y Real Madrid es impredecible. Da igual que se juegue en el Santiago Bernabeu o en el Campo o como lleguen los dos equipos a uno de los eventos deportivos más seguidos a nivel internacional. El Barca lelgaba después de ganar 18 de los últimos 19 partidos, lider con un punto de ventaja sobre el Real Madrid y transmitiendo buenas sensaciones a nivel de conjunto y con Messi en un estado de forma envidiable. Por el contrario, el Real Madrid llegaba lleno de dudas en su juego, con una mala racha de resultados desde Enero coronada por el ridículo en Champions ante el Schalke y con un Cristiano Ronaldo crispado.

5219460372_79f15e7b2e_z

A pesar del gol de Mathieu a la salida de una falta, el Real Madrid jugó mucho mejor en los primeros 60 minutos, sobre todo en la primera parte. Un equipo más solidario con un Bale más trabajador en la defensa que de costumbre y con un centro del campo con Modric y Kroos que dominó el ritmo del partido. La reaparición del croata después de su lesión le ha supuesto al equipo madrileño tener un poco más de consistencia en mitad de campo y una mejor distribución del balón. Además, la defensa secó a Messi que no pudo repetir exhibiciones como la realizada ante el Manchester City apenas 4 dias antes en el mismo escenario.

Defendía mejor el Madrid y atacaba siempre con peligro con un Benzema en estado de gracia y con un control total del partido que le permitió empatar por medio de Ronaldo. La sensación de dominio era tal que el Barcelona parecía recluido en su campo sin recordar su ADN más clásico. El control del juego a través del control de la posesión y de la pelota. El Madrid se la quitó y encontró una autopista al ataque por la banda izquierda con un Marcelo que volvió loco a la defensa blaugrana con sus incursiones. El Barcelona se sostenía con Piqué ( soberbio ayer y que vuelve a ser el de antes) y las paradas de Claudio Bravo.

Pero cuando todo parecía destinado a una victoria madridista por su evidente superioridad, el partido cambió. A partir del minuto 60, el ataque del Madrid perdió efectividad y ya no recuperaba el balón tan rápido como antes. La exigencia física pudo con Modric, recién salido de una lesión, y con un Kroos muy exigido físicamente a lo largo de toda la temporada. Un balón largo al espacio fue aprovechado por Luis Suárez que puso el 2-1 definitivo. Una prueba más de que el Barcelona de Luis Enrique no es el mismo que en años anteriores. No le preocupa tener siempre el balón. Al contrario, a veces no parece importarle cederlo al contrario para así poder salir al contraataque y aprovechar la velocidad en los espacios de Neymar, Luis Suárez y Messi. Lo que antes era un sacrilegio, Luis Enrique lo ha transformado en un arma ofensiva más.

A partir del segundo gol blaugrana, el partido se decantó claramente para el conjunto barcelonista. Cerrando huecos atrás y saliendo rápido al contragolpe pudieron hacer algún gol más pero un Neymar excesivamente individualista no logró acertar con la portería rival. Con la entrada de Busquest y Xavi junto con la bajada física del Real Madrid, el control del juego fue ya del Barcelona frente a un Real Madrid que solo pudo inquietar en un tiro desde fuera del area de Benzema despejado por Claudio Bravo.

No supo concretar el Real Madrid la superioridad mostrada en los primeros 60 minutos de juego ante el Barcelona y que duró hasta que el nivel físico del Madrid aguantó. Ése es el primncipal mérito de Luis Enrique. Construir un equipo y dosificarlo para llegar al momento cumbre de la temporada con los jugadores a un alto nivel de forma y rendimiento. Lo contrario que el Real Madrid. La nula política de rotaciones de Ancelotti pasa factura en los finales de los partidos más duros y ayer no hizo falta el mejor Messi para ganar al Madrid.

4 puntos de diferencia a favor del Barcelona. No queda mucha Liga pero sí la suficiente para que no pueda confiarse. Si lo hace, el Madrid estará al acecho.

Un equipo en estado de descomposición. Esa es la imagen que transmitió el pasado martes el Real Madrid en el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League ante el Schalke 04 alemán. Después de vencer en la ida por 0-2, el Real Madrid perdía 3-4 en el Santiago Bernabéu clasificándose in extremis para los cuartos de final.

4135679583_ceac9a55dd_z

Una defensa descolocada y sin ritmo donde solo se salvó Pepe. Coentrao y Arbeloa fueron cambiados antes de terminar el partido incapaces de poner orden en los laterales y Varane estuvo fuera de sitio toda la noche. En la portería, Iker Casillas era un manojo de nervios y estuvo fallón todo el partido, aunque emergió en los últimos 5 minutos con un par de paradas que salvaron al equipo. Pero su falta de confianza se puso de manifiesto otra vez. El centro del campo fue un agujero negro. A la espalda de Toni Kroos se filtraron los atacantes alemanes continuamente para entrar en el area del Madrid. Solo Isco dejaba deatalles y Khedira sigue desaparecido como el resto de la temporada.

Cuesta mucho creer que este equipo fuera el mismo que maravilló a todo el mundo en los meses de Noviembre y Diciembre con un fútbol espectacular, fluido y combinativo. Hay una mezcla de cansancio físico y mental que podrían explicar parte de lo sucedido. La incapacidad de Ancelotti, propia o impuesta desde el palco, de cambiar el libreto de jugar por decreto con los tres de arriba( la BBC de Bale, Benzema y Cristiano, ” son innegociables”) lastran la marcha del equipo. Para que ese sistema funcione se necesita una mayor colaboración defensiva de los delanteros porque si no el equipo se parte en dos. Los 3 de arriba miran y solo se esfuerzan en ataque. Ahí radica la labor del entrenador: convercerles de que tienen que ayudar o cambiar el sistema si no lo hacen. Ancelotti no ha hecho ni una cosa ni la otra.

Venía el Real Madrid de empatar en casa ante el Villarreal y perder ante el Athletic Bilbao siendo superado por el Barcelona en el liderato de la Liga. Pero lo del martes fue peor. Compareció el equipo sin intensidad y los primeros pitidos no tardaron ni diez minutos. El público no comprendía lo que pasaba y eso que el aficionado Champions madridista suele ser más generoso, o menos exigente, que el liguero. Cuando el equipo alemán se acercaba a la portería de Casillas, muchos jugadores se quedaban mirando, sin presionar ni intentar quitar la pelota al rival.

Sin la más mínima solidaridad entre los jugadores y sin dirección de equipo desde el banquillo. Cuando el equipo maravillaba hace escasos meses era por eso. Eran un equipo. Ahora no. Existe una desconexión total entre los jugadores de arriba y el resto. Por más reproches que le hagan, no ayudan en defensa y el equipo se descompone. Además, está el bajon físico del equipo. Por mucho que lo nieguen, se nota. No hay ya la frescura necesaria para que los mejores jugadores lleguen en un buen momento físico al momento clave de la temporada. Los escasos cambios que hace Ancelotti jugando casi siempre con los mismos once jugadores, salvo lesiones o sanciones, ocasionan un doble perjuicio: cansancio y desgaste para los titulares y desmotivación en los suplentes por la escasez de oportunidades ante la nulidad de rotaciones del entrenador. El rompecabezas que Ancelotti no acierta a resolver.

Al final, se salvó el Madrid de la eliminación de milagro con el recuerdo de la eliminatoria ante el Odense muy presente. De lo que no se libró fue de la enorme pintada al final del partido. Si durante el partido los pitos estuvieron muy presentes ante la pasividad del equipo, al final estalló la cólera. Y contra prácticamente todos. No se salvó nadie de la reprimenda. Cristiano Ronaldo intentó irse rápidamente al vestuario pero fue retenido por Iker Casillas para que saludara con el resto de compañeros a los aficionados. Como si quisiera que la culpa fuera compartida y no se cebaran con el capitán los gritos del público. Al fin y al cabo, el portugués marcó dos goles y Casillas falló en alguno. También podría pedir Casillas a algún amigo periodista suyo, como Fernando Burgos de Onda Cero, que no insultara a los que no piensan como él respecto a las actuaciones del capitán blanco. Los llamó bobos. La afinidad personal no debe transformarte en un hooligan radiofónico.

Cristiano Ronaldo marcó dos goles pero parecía permanentemente cabreado. Con él mismo, con el público y con los astros. Su reacción posterior al partido en la zona mixta refleja algo típico de él. Su comportamiento a veces infantil. “No hablaré hasta final de temporada“. Bueno, tampoco se pierde mucho.

Ayer ante el Levante Leo Messi alcanzó el partido número 300 de la Liga Española de fútbol con el Barcelona. Han pasado poco más de 10 años desde su estreno en un derby liguero ante el Español y todo lo que apuntaba se ha cumplido con creces. Capacidad de desborde, regate y quiebros en carrera y la suficiente calidad para decidir por sí solo un partido. Empezando jugando pegado a la banda hasta evolucionar a la posición de falso 9 con la que Guardiola le consagró cómo el lider de su equipo y donde empezó a multiplicar su capacidad goleadora.

15644076710_a36691a2d0_z

Festejó su partido 300 cómo acostumbra: marcando goles y venciendo. Un nuevo triplete. Tres más que sumar a los 266 goles que llevaba con los que supera ya a Zarra cómo máximo goleador de la historia de la Liga . Hace ya tiempo que se acabaron los calificativos para Messi. Desde extraterrestre a Dios. Si Maradona metía goles con la mano de Dios, Messi supera la capacidad goleadora del 10 con un registro difícilmente superable. Lo único que le falta para igualar al Pelusa en el imaginario colectivo argentino es ganar un Mundial. Precisamente lo que más ansía. Si el Diego tiene su propia Iglesia Maradoniana, con Messi sería necesario algo más. Todo es posible en Argentina.

Goles los ha metido de todas las maneras posibles Messi en estos años. Desde que debutó ante el Español un 16 de Octubre de 2004 de la mano de Rijkaard, hay de todo: goles de falta directa, en contragolpe, de cabeza, con la pierna derecha y con la mano.

La rivalidad con Cristiano Ronaldo les ha venido bien a los dos. Se han hecho más competitivos e insaciables hasta extremos peligrosos por su manía de querer jugar todos los partidos y todos los minutos para seguir batiendo registros y no verse superados por el rival.  Y eso lo pagan en forma de estrés para el cuerpo y lesiones. Ronaldo y Messi no son solo jugadores. Son empresas con una capacidad de generar dinero enorme. Y para eso necesitan ser los mejores. El Balón de Oro de Cristiano Ronaldo espolea a Messi, y viceversa. Goles, premios, contratos publicitarios y derechos de imagen. Un círculo vicioso de dinero y deporte. Aunque son bastante distintos. Ronaldo exterioriza mucho sus emociones, tanto de algría cómo de enfado. Messi no. Es mucho más plano en sus reacciones y más subterráneo para las malas formas.

Precisamente el dinero ha sido la causa de la peor temporada realizada por el argentino en el Barcelona. La 2013-2014 fue la ocasión de ver cómo la vida personal de un jugador de alto nivel, problemas fiscales en su caso, afecta a su rendimiento. En la mayor parte de la temporada Messi no fue el de siempre. No se le veía con la explosividad habitual en su juego, se le veía vomitar con frecuencia en el terreno de juego y casi todo el mundo pensaba que se estaba reservando para el Mundial de Brasil, su gran objetivo. No fue así. Los mismos síntomas exhibidos en el Barcelona los tuvo con Argentina. A pesar de llegar a la final, perdida ante Alemania, el nivel de Messi no fue el mejor. No terminó de ser decisivo salvo en algún momento puntual de la primera fase. Mascherano rindió más.

Eso esta temporada ya parece superado. A pesar de no llevarse bien con Luis Enrique, suma 26 goles en Liga, a 3 de Ronaldo, y el equipo ha recortado la diferencia que le llevaba el Real Madrid hasta dejarla en un solo punto. Mientras, Messi seguirá a lo suyo. Marcar goles y ganar el Mundial intentando superar a Maradona.

Nombres contra jugadores. Apatía frente a intensidad. Ésta es la principal conclusión que podemos extraer de la victoria del Atlético de Madrid  ante el Real Madrid en el derbi del pasado sábado. Una victoria clara y contundente que evidencia la superioridad del conjunto de Simeone ante el equipo madridista esta temporada. 6 derbis: 4 victorias atléticas y 2 empates.

15572993972_835a0ef36e_o

El Atlético y Simeone le tienen comida la moral al Madrid. Las dudas del rompecabezas de Ancelotti se despejaron pronto. El sábado tampoco iba a ser el día en el que consiguieran vencer a su rival. Pese a no contar con la ventaja de marcar en el primer minuto de partido y la lesión inicial de Koke, el Atlético pasó por encima del conjunto blanco con dos armas principales: intensidad de todos los jugadores y la claridad de ideas del sistema de juego ideado por el Cholo. El Atlético sabe a lo que juega, guste más o menos. Es un equipo en el que todos defienden y todos atacan, no tiene fisuras y no hay dudas de lo que tienen que hacer sobre el campo.

Un estilista cómo Arda Turan corre cóm el que más, se lesiona Koke y le sustituye Saúl marcando un golazo de media chilena. Juega Mandzukic en lugar de Fernando Torres y se marca un partidazo. Griezmann está en estado de gracia después de un inicio titubeante y en las bandas dos laterales actuando como puñales: Juanfran y Siqueira. Junto a una defensa inabordable con Godín, con la nariz rota casi todo el partido, y Miranda. todos a una.

El Real Madrid actual es todo lo contrario. A diferencia de la plenitud de juego alcanzada en Octubre y Noviembre, ahora se ha transformado en un equipo vulgar. Plagado de estrellas y millones pero vulgar. El cansancio físico de Kroos e Isco, en menor medida, hacen que el equipo se rompa en medio campo por la escasa ayuda defensiva del trío de ataque, la famosa BBC: Bale, Benzema y Ronaldo. Frente al atleti, el Real Madrid naufraga contra un medio campo comandado por Tiago y Gabi. Y sin apenas recuperar balones. Si a eso unimos una importante apatía en algunos jugadores, la superioridad rojiblanca se acentúa. Cierto es que llegaban con muchas bajas en la zona defensiva. Pero la intensidad y las ganas no deberían ser negociables. No parece que Ancelotti consiga transmitir esas ganas en algunos momentos y hacer ver que solo con talento no siempre se gana.

Por otro lado, Cristiano Ronaldo está desaparecido. Desde que ganó el Balón de Oro y su reciente ruptura con Irina Shayk, no ha vuelto a ser el mismo. Más prepotente de lo habitual pero intrascendente en el campo. El mismo reconoce que no está en un momento de plenitud física. Con 30 años. Es lo que tiene la cabezonería de quere jugar todos los minutos y todos los partidos( que Ancelotti y Florentino le consienten) con la amenaza de que ocurra lo mismo que la temporada pasada: en los partidos decisivos no juega por lesión( final de la Copa del Rey) o lo hace muy mermado físicamente( final de la Champions) pasando desapercibido. Intrascendente en suma. No jugó a nada Ronaldo cómo tampoco jugó a nada el Real Madrid. Superado en todos los sentidos, incapaz de superar la presión del rival y sin margen para recriminar violencia al Atlético.

 

El libro de Ancelotti no parece encontrar respuestas ante los planteamientos de Simeone. Si el 4-3-3 de inicio no aportó ninguna capacidad de respuesta ante la avalancha rojiblanca, cambiar a Khedira( más fuera que dentro del equipo) por Jesé en la segunda parte rompió más el equipo y la avalancha fue ya incontenible. Faltó liderazgo en el campo y en el banquillo. Parece cómo si la responsabilidad de Ancelotti fuera hacer solo el once titular y poco más. No fue capaz de buscar alternativas ante un rival que ha evidenciado mejor que nadie que con su sistema actual el Real Madrid no es capaz de vencerle. No hubo plan B después de los fracasos anteriores y el equipo paga la falta de rotaciones del entrenador con un enorme desgaste físico acumulado.

El Real Madrid tiene margen de mejora. Sigue lider con 1 punto de ventaja con el Barcelona, después de su victoria en San Mamés, y 4 puntos de ventaja sobre el vecino en el inicio del tramo decisivo de la temporada. Eliminado por el Atlético en la Copa del Rey, sus esfuerzos se reducen a la Champions y la Liga. Y los afronta con dos bajas importantes: James Rodríguez y Sergio Ramos más la de Modric desde final del año pasado. Si no corrige el rumbo, puede naufragar. Con una bodega monetaria llena eso sí.

 

 

 

El comienzo de 2015 no está siendo especialmente bueno para el Real Madrid. En el mes de Enero llegaron su primera derrota tras una racha victorias enorme y la eliminación de la Copa del Rey en octavos de final ante el Atlético de Madrid del Cholo Simeone que se está convirtiendo en su principal bestia negra en las dos últimas temporadas. Lider con 4 puntos de ventaja sobre el Barcelona y 7 sobre el Atlético de Madrid con el que se enfrenta mañana a partir de las 16h. Un rival al que no ha sido capaz de derrotar en los cinco derbis en lo que llevamos de temporada.

15928749379_fd32704575_z

A pesar de la ventaja con la que cuenta en Liga, el equipo transmite señales de alarma. Después de un inicio titubeante, Ancelotti encaró la Liga y la Champions con un once inicial en el que apenas hacía variaciones. Los buenos resultados y el espectacular juego desplegado, sobre todo en los meses de Noviembre y Diciembre, le dieron la razón. A pesar de la lesión de Modric en el centro del campo, la irrupción de un Isco ya plenamente asentado, dejaba otro estilo de juego. Directo cuando hay que serlo y con una capacidad de elaboración que antes no tenía, el juego del Real Madrid deslumbraba. Juntando a todos los jugones, algo que parecía impensable. Con Toni Kroos e Isco a los mandos más el complemento de James, el ataque de la bautizada BBC, Bale, Benzema y Cristiano Ronaldo, ponía la guinda al pastel. Goles, buen juego, liderato en Liga y Champions con el premio de final de año del Mundial de Clubs ganado. Y el Bernabeu extasiado.

Pero había un problema. La carga de partidos en el fútbol moderno es brutal y el cuerpo de los jugadores no lo puede resistir todo. Cuando la gasolina empieza a escasear por el gran esfuerzo desplegado, las lesiones musculares hacen su aparición. Ésa sería la principal crítica que se le podría realizar a la labor de Ancelotti como entrenador. La falta de reflejos para dosificar a sus principales jugadores. Únicamente tienen reposo cuando son sancionados o se lesionan.

En el partido contra el Sevilla disputado este miércoles, aplazado por el Mundial de clubs, el Real Madrid sufrió dos importantes bajas. Ambas en la primera parte. El colombiano James Rodríguez se llevó la peor parte con una rotura del quinto metatarsiano, una lesión dolorosa, que le apartará un mínimo de dos meses de los terrenos de juego. Tres meses en las previsiones menos optimistas. Antes, Sergio Ramos sufrió un pinchazo muscular. Dos o tres semanas sin jugar. Y eso cuando tienen que visistar al Atlético Madrid en un partido crucial para la suerte de la Liga. Más para los rojiblancos que para el Real. La factura en forma de lesiones visita al Madrid sobre todo en la defensa. Además, Marcelo se perderá el partido por la quinta amarilla. El rompecabezas de Ancelotti se completa con la lesión de Pepe y la baja forma de Coentrao, el paciente fumador. La alternativa del canterano Nacho y la presencia de Arbeloa de inicio toman fuerzas. El francés Varane será el jefe en la zaga.

Al menos, se recupera a Cristiano Ronaldo después de dos partidos de sanción tras la estupidez de su expulsión en Córdoba. Volverá al ataque esperando que Bale le pase un poco más la pelota. Y enfrente el Atlético de Madrid que necesita ganar para mantenerse vivo en la Liga y borrar la mala imagen, por violenta, dada ante el Barcelona en Copa. Un partido duro, vibrante y con la Liga en juego. ¿ Se puede pedir más?.

En la gala del Balón de Oro de este año solo había dos incógnitas: saber la diferencia con la que Cristiano Ronaldo iba a ganar y el modelito que luciría Leo Messi en la ceremonia de entrega de premios. Ronaldo ganó con una amplia diferencia a pesar del lobby proalemán, encabezado por Platini, que buscaba el premio para el portero del Bayern de Munich, Neuer( el “amigo” de Sergio Ramos del que decía que no sabía que le gustara tirar los penaltis a la grada). Respecto al modelito de Messi, en su línea. Llamativo y hortera. Pero sin complejos. La única sopresa fue el grito de Ronaldo al final de su discurso.

En la votación, Ronaldo dobló a los otros dos finalistas, Messi y Neuer, quedando así.

1ª Cristiano Ronaldo( Real Madrid). 37, 7%

2ª Leo Messi ( F.C Barcelona). 15,8%

3ª Manuel Neuer ( Bayer Munich). 15, 7%

Ronaldo ha ganado su tercer Balón de Oro, empatando con mitos como Johan Cruyff, Platini o Marco Van Basten, quedándose a uno de igualar a Leo Messi.

2506075_big-lnd

El origen del Balón de Oro es totalmente periodístico ya que fue creado por la revista gala France Football en 1956 con el objetivo de premiar al mejor jugador del año. Según el criterio de sus periodistas. Con el paso del tiempo, la FIFA creó su propio premio dando lugar a una guerra de premios que no iba a ningún sitio. En 2010 llegaron a un acuerdo y en el sistema actual de votación participan, además de los periodistas, los capitanes y entrenadores de las selecciones nacionales. Su misión: dotar de mayor objetividad al premio.

Pero elegir al mejor en algo, en fútbol también, es algo muy subjetivo. En primer lugar porque no se establecen qué criterios deben seguirse para la votación. Lo normal sería que en un año de Mundial como 2014, los triunfadores y mejores jugadores del msimo deberían copar los premios. Pues no es así. Ronaldo apenas apareció en el Mundial de Brasil después de superar una lesión y Messi, a pesar de llegar a jugar Argentina la final, no fue el mejor de su equipo y pasó desapercibido salvo un par de destellos fugaces. Neuer sí brilló pero los porteros apenas tiene posibilidades de ganar un premio de estas características.

Ese es el principal problema del Balón de Oro: la indefinición. No sabemos si quieren premiar al máximo goleador, al que marca los goles decisivos o al que hace que su equipo gane más títulos. Tampoco Xavi o Iniesta ganaron el Balón de Oro hace 4 años a pesar de su decisiva actuación en el campeonato mundial ganado por España en Sudáfrica. Con los entrenadores ocurre lo mismo. El mejor entrenador del año no ganó, Simeone, y el que ganó, Joachim Low, debe el premio a que Alemania ganó el Mundial. El marqués Vicente del Bosque no puede decir lo mismo cuando ganó el Mundial hace 4 años.

Messi y Ronaldo. Ronaldo y Messi. Dos jugadores de época para una rivalidad planetaria retroalimentados por pertenecer a equipos históricamente enfrentados, Madrid y Barcelona, y a dos marcas rivales directas, Nike y Adidas. Dos jugadores espectaculares con dos egos enormes al servici ode su propia ambición. Ya lo dijo Ronaldo al recoger el premio. ” Quiero alcanzar a Messi“. Dos jugadores que además de dedicarse al fútbol son dos máquinas de hacer dinero. Para ellos mismos y para sus equipos gracias a sus derechos de imagen y las camisetas que venden.

La gala del Balón de Oro trata de imitar el glamour de las fiestas y las alfombras rojas del mundo del cine, al más puro estilo Hollywood. Este año sin la presencia de Irina Shayk acompañando a Ronaldo, la cosa pierde mucho( seguro que la echaron de menos). Pero se parece más a la gala de los Premios Goya del cine español: larga, sosa y aburrida. Quizá sea mucho pedir a una organización que es incapaz de rendir un mínimo homenaje a una figura histórica del fútbol fallecida hace unos meses: Alfredo Di Stéfano.

Síguenos

4,754FansLike
36Seguidores+1
870FollowersFollow

Utilizamos cookies propias y de terceros para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias según su navegación. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. Más información >

ACEPTAR
Aviso de cookies